La resolución y la calidad de imagen
La resolución de una televisión hace referencia al detalle o definición que puede verse en una determinada imagen. Es importante señalar que la resolución de la imagen no tiene que ver con el tamaño de la pantalla, sino con la calidad de la imagen o la definición de la pantalla. Cuanto más elevada es la resolución, más puntos de luz compondrán un área determinada de la imagen de la pantalla y más detalles se podrán ver en la imagen. En teoría, a mayor resolución, mayor definición y nitidez tendrá la televisión. Se suele pensar que cuánto más elevada es la resolución de la TV de plasma, mejor será la calidad de la imagen, pero esto no siempre es así. Es evidente que si no tuviéramos en cuenta ningún otro factor, tendríamos que afirmar que cuanto mayor es la resolución de la imagen, mejor será también la calidad de la imagen. Sin embargo, hay otros parámetros que se deben de tener en cuenta a la hora de evaluar la calidad de imagen de una TV de plasma.
En la calidad de la imagen intervienen otros factores como son la luminosidad, el contraste, la calidad del color y la tecnología que se ha utilizado en el procesamiento, captación y visualización de la imagen.
También es importante saber que las TV’s de plasma más grandes no serán necesariamente las que tendrán la mejor calidad de imagen. Por ejemplo, si vemos una TV de plasma grande desde demasiado cerca, la calidad de imagen no será buena y veremos las imágenes distorsionadas y sin la suficiente definición. Precisamente uno de los factores que más afecta a una resolución percibida, es la distancia desde la que se verá el televisor. Por muy elevada que sea la resolución, si luego se ve la televisión desde una distancia demasiado corta, se estará perjudicando la calidad de imagen en lugar de beneficiarla.
Por lo tanto, la mejor forma de comprobar la resolución que necesita una televisión, en tu caso particular, será que te coloques delante del televisor a la distancia que tendrá en tu propio domicilio y que puedas comprobar la resolución. Para que te hagas una idea, la calidad de la imagen la puedes comprobar fácilmente comprobando el color de la piel de las personas que aparecen en la televisión. Dicho de otra forma, cuánto más se asemeje el color de la piel del personaje que tiene en la pantalla al color real de la piel de una persona, significará que la pantalla tendrá una mejor calidad de imagen.
Otra forma de medir la calidad de la imagen es juzgar el contraste de los colores, especialmente, en lo que se refiere al movimiento en escenas oscuras. Si a pesar de la ausencia de luz la imagen es nítida y se observa con claridad, la calidad de la imagen será elevada y adecuada para que la puedas disfrutar en tu salón.
Mas allá de esto los televisores suelen traer indicados entre sus características que resolución de pantalla tienen. Una resolución mayor de 1000 x 1000 puede considerarse buena, aunque esto no quiere decir que una resolución menor se vea mal. En la mayoría de los casos, la diferencia entre una resolución y la que le sigue suele ser bastante imperceptible para la mayoría de las personas.
La resolución de las televisiones “HD Ready” son de 1280×720 y las de las TV’s “Full HD” son de 1920×1080. Las “Full HD”, que también se llaman “HD Ready 1080″ son claramente superiores en cuanto a la resolución se refiere.
