Ideas preconcebidas sobre los televisores Plasma

El desconocimiento de las nuevas tecnologías y los rápidos avances llevan acarreado el hecho de que se generen rumores y leyendas urbanas que rara vez son ciertas.

Muchas veces es común escuchar ciertas ideas preconcebidas sobre cualquier electrodoméstico y nunca estamos totalmente seguros acerca de que tanto tienen de ciertas. A continuación te dejamos algunas ideas preconcebidas que circulan acerca de los televisores plasma para que puedas saber que tienen de cierto y que puedas sentirte tranquilo en el momento de decidir si compras o no uno de estos televisores.

  • Los televisores de Plasma tienen una vida útil muy corta. La duración corta de los televisores de plasma es probablemente el mito más extendido sobre los televisores plasma. Casi todo el mundo comenta acerca de la poca vida útil que tienen estas televisiones. Lo cierto es que si bien suelen tener una vida útil menor a la de un televisor LCD, si calculamos la cantidad de horas de vida útil de un plasma a un uso diario de entre 3 y 6 horas, vemos que la vida útil es superior a los 10 años. En cualquier caso, es mucho más probable que haya que cambiar el TV antes de que acabe su vida útil por cualquier otro motivo, como por ejemplo el hecho de que la tecnología en televisión haya evolucionado muchísimo más y queramos tener esa nueva tecnología.
  • Los televisores de plasma son muy frágiles Evidentemente, los televisores de plasma son un electrodoméstico que debe de ser manejado con cuidado, ya que está compuesto por dos cristales, pero no es más frágil que cualquier otro aparato electrónico. Lo único totalmente necesario es mantener el televisor de pie y no colocarlo apoyado sobre la pantalla.
  • El gas que contienen los televisores plasma es peligroso y puede explotar. Esta idea se debe a una simple asociación, al hablar de algo como son los gases. Sin embargo el gas de un plasma no es peligroso ni puede explotar. Además la cantidad de gas que tienen los televisores plasma no es elevada.
  • Los televisores de plasma son de difícil instalación. La realidad es que no hay nada más sencillo que instalar un televisor de plasma. Basta enchufarlo a la antena, a la red eléctrica y ya está, sin mayores problemas.
  • El gas de las pantallas plasma se pierde y debe recargarse. Las pantallas están totalmente selladas, no hay pérdidas de gas y por tanto no debe ser recargado.
  • Los televisores de plasma emiten radiaciones elevadas. Este hecho también es totalmente falso, si bien los televisores plasma emiten una cierta cantidad de radiaciones, esta es menor incluso que la de los televisores de tubo tradicionales.
  • Cuánto más resolución haya, mejor. Este aspecto no es siempre cierto. En primer lugar porque la mayoría de los reproductores y formatos televisivos no emiten en resoluciones altas, y segundo, porque a partir de determinadas definiciones la diferencia es prácticamente imperceptible
  • Estas ideas preconcebidas nos pueden llevan a tomar decisiones erróneas, porque están basadas en conceptos falsos. Por lo tanto, a la hora de comprar cualquier aparato electrónico en general, y un televisor de plasma, en particular, es conveniente asegurarse de si todo lo que se oye es cierto, o no lo es.